Los peligros de tu smartphone

Smartphone QK14

Desde que la telefonía móvil apareciera en la vida civil a mediados del Siglo XX, sin duda alguna ha sido uno de los elementos de nuestra vida que más han evolucionado, pasando rápidamente de los antiguos “ladrillos” que muchos conocimos a principios de los años noventa, a terminales cada vez más pequeños y útiles como el famoso Motorola StarTAC, que se vio relegado por otros teléfonos que poco a poco, iban incluyendo más funciones como calendario, juegos, música y otros más importantes como primitivos GPS con teclados QWERTY y pantallas de color cada vez más grandes, hasta llegar a los smartphones de 5” que tenemos actualmente pero, ¿realmente sabemos lo que implica tener un teléfono inteligente en nuestro bolsillo?.

En los últimos días, distintos estudios de universidades, compañías antivirus y asociaciones, nos han ofrecido mucha y variada información sobre lo que supone para nosotros y la seguridad de nuestra información tener un smartphone y, aunque muchas personas empiecen a ser conscientes que ya no son teléfonos sino, pequeños ordenadores que nos permiten hacer llamadas, todavía hay una gran cantidad de usuarios que no le dan la importancia que realmente tiene.

INTERNET.

El teléfono móvil se ha convertido en nuestra herramienta preferida para acceder a Internet, tanto es así que, por ejemplo, la lectura exclusiva de prensa digital ha superado a los lectores de prensa tradicional y combinada, con un uso cotidiano que ronda el 90% pues, si en el año 2010 solo un 49,7% navegaba con él, el pasado año lo hizo un 91,8% de la población.

Pero el uso de Internet en nuestro móvil trae consigo también distintos peligros:

  • Phishing. El acceder a Internet y consultar nuestro correo electrónico desde el móvil, puede hacer que caigamos en la trampa de dar nuestros datos personales a aquellos cibercriminales que se hagan pasar por nuestro banco, servicio de pago, etc.
  • Malware. Tal y como ocurre en nuestro portátil, en nuestro smartphone también podríamos descargarnos un archivo malicioso que infecte nuestro terminal, monitorice nuestra información, grabe nuestras conversaciones o robe nuestros datos.
  • Fraudes. No olvidemos nunca que, porque alguna información llegue a nuestro teléfono, ya sea a través de Internet o por SMS, tenga porque ser verdad y desconfiemos en servicios que nos harán llamar a número de pago o suscribirnos a servicios Premium.
  • Redes WiFi. Nuestro deseo de no querer consumir nuestros datos y tener un acceso más rápido, hace que busquemos cualquier red abierta que esté a nuestra mano pero, también puede ser una puerta abierta a todos nuestros datos.

Nunca debemos olvidar que por mucho teléfono que sea, debemos comportarnos con él, tal y como hacemos con nuestro ordenador, siendo incluso aconsejable, la instalación de un antivirus.

REDES SOCIALESRedes Sociales

La comodidad de disfrutar en la palma de nuestra mano de la información que comparten nuestros amigos con nosotros así como, la oportunidad gracias al teléfono de subir “in situ” una fotografía o comentario a nuestra red social, ha hecho que el smartphone se convierta en una pieza clave para el creciente uso de redes como Instagram o LinkedIn y la culminación de otras como Facebook o Twitter.

Pero esa misma coyuntura, puede hacer que hagamos algún comentario o subamos una foto en un momento específico sin pensar demasiado en las consecuencias. Personas, lugares, matrículas, paisajes y más pistas pueden ser utilizadas por cibercriminales contra nosotros mismos, nuestros amigos o lo que es peor, contra menores como ya os explicamos en un artículo anterior.

Además, la normalización del uso del teléfono móvil para hacernos fotos y compartirlas, ha aumentado los casos de sexting en menores, que pueden originar chantajes, grooming, ciberacoso, etc.

APLICACIONES

¿Alguien se ha leído los permisos que piden algunas aplicaciones? Muchas de ellas nos solicitan permisos excesivos que incluso, utilizan nuestra agenda para autopromocionarse o le ofrecen nuestros datos a terceros. Este peligro se multiplica cuando hacemos descargas de aplicaciones que no están verificadas y que pueden ser malware o algo peor.

Así  mismo, ciertas aplicaciones acceden a nuestra geolocalización, consultándola cada pocos minutos y mandando dicha información a sus servidores de manera que, de igual forma que ocurre con una llamada, los metadatos ofrecen información valiosa de nuestra situación.

 

Resumiendo: debemos ser conscientes de la importancia que tiene estar conectados pero, también de sus implicaciones.

La movilidad del smartphone con respecto a un ordenador, hace que su pérdida o robo estén a la orden del día y, con ellos nuestros datos personales, bancarios, fotografías, etc. así que debemos mostrar especial atención a su bloqueo y seguridad. Nunca le deis vuestras contraseñas a nadie.

Desconectad la función “Permitir Acceso a su Ubicación” en el teléfono y revisad los permisos de vuestras aplicaciones. En redes sociales como Facebook podéis seleccionar la revisión de las fotografías o comentarios que otros hagan y, antes de descargar nada, mostrad atención a la letra pequeña, “léelo dos veces, acepta sólo una”.

MAmigasente fría con la facilidad de uso del teléfono inteligente. No subáis cualquier fotografía en cualquier momento, no compartáis intimidades con cualquiera, ni etiquetéis a alguien que pueda molestarse.

Precaución con correos y mensajes extraños. Que lo digan en Internet no tiene porque ser verdad así que, no propaguéis bulos sin confirmar ni aceptéis invitaciones de desconocidos en redes sociales.

 

Pero como siempre decimos: “Utiliza el sentido común en tu vida digital como lo haces en tu día a día”.

2 Comments

  1. María 3 junio, 2015 Reply

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